Empezar por la estructura
Los edificios antiguos rara vez tienen las losas de hormigón de un piso nuevo. Las fincas del Eixample de Barcelona suelen tener forjados de vigas con bóvedas cerámicas; los edificios clásicos de Madrid a menudo se apoyan en viguetas de madera o de acero; las casas de los canales y muchas viviendas neerlandesas anteriores a la Segunda Guerra Mundial descansan sobre viguetas de madera. Una bañera japonesa llena puede concentrar varios cientos de kilos en aproximadamente un metro cuadrado, y una zona húmeda añade recrecido, azulejos y agua. Por eso el primer paso de cualquier proyecto en un edificio antiguo es una revisión estructural: abrimos donde es posible, observamos la luz, el estado y la dirección de las vigas, y calculamos la carga de la bañera llena. Si el forjado lo necesita, un ingeniero de estructuras diseña un refuerzo, o elegimos una bañera más pequeña y ligera o una posición más cercana a un muro de carga. Nunca damos nada por supuesto.
Países Bajos: monumentos y omgevingsvergunning
Reformar el baño de una vivienda neerlandesa no protegida, sin cambios estructurales, normalmente no requiere permiso. Con los monumentos es distinto. Los cambios en un monumento nacional o municipal suelen requerir una omgevingsvergunning (licencia de entorno), y en Ámsterdam eso puede incluir el interior; la ciudad recomienda hablar con sus especialistas en patrimonio antes de presentar la solicitud a través del Omgevingsloket. La Haya indica que casi cualquier cambio en un monumento necesita licencia, aunque algunos cambios en monumentos municipales pueden quedar exentos con su ordenanza de patrimonio de 2024. Róterdam ofrece una solicitud previa gratuita para probar un proyecto, y en Utrecht la Commissie Welstand en Monumenten asesora sobre las solicitudes. Un conjunto urbano protegido (beschermd stadsgezicht) afecta sobre todo a las obras exteriores. Como en un monumento las obras solo pueden empezar cuando la licencia lo permite, comprobamos tu dirección pronto e incluimos ese tiempo en el calendario.
Barcelona: tres tipos de obra menor
La ordenanza de obras de Barcelona (ORPIMO) clasifica las obras menores en tres tipos. Las obras interiores de una vivienda que no cambian la distribución, la estructura ni la fachada, en un edificio no catalogado ni protegido, siguen el régimen más sencillo (assabentat): se comunica al Ajuntament antes de empezar, sin documentación técnica, y la obra puede comenzar al día siguiente. Si la reforma cambia la distribución sin tocar la estructura, por ejemplo al mover un tabique no portante del baño para hacer sitio a una zona de lavado, pasa a ser una obra menor de tipo II, que se presenta con documentación técnica. Los edificios catalogados y protegidos, frecuentes en el Eixample, siguen procedimientos más estrictos. El Ajuntament recomienda una consulta previa (consulta prèvia) en su oficina virtual, y nosotros preparamos la documentación de cada proyecto.
Madrid y Valencia: cuándo se aplica una declaración responsable
Según el Ayuntamiento de Madrid, algunas obras interiores no necesitan ni licencia ni declaración responsable, como sustituir alicatados, solados y otros acabados o renovar instalaciones por otras similares, siempre que el edificio no tenga protección arquitectónica. Cuando la reforma va más allá, como redistribuir el baño, la vía habitual es una declaración responsable urbanística, y ciertas obras requieren licencia. Muchas fincas de Salamanca y Chamberí están protegidas, así que el trámite depende de la dirección. En Valencia, el Ajuntament tiene una declaración responsable específica para obras de reforma de una vivienda en un edificio no catalogado, que se presenta antes de empezar las obras con las tasas correspondientes pagadas por adelantado; los edificios catalogados siguen en general un procedimiento de licencia. Confirmamos el trámite para tu dirección durante la visita técnica y preparamos la documentación.
Tu comunidad de propietarios o VvE
En un edificio de pisos, la comunidad de propietarios forma parte del proyecto. En España, el artículo 7.1 de la Ley de Propiedad Horizontal (LPH) permite al propietario modificar las instalaciones de su piso solo si no se ven afectados la seguridad del edificio, su estructura, su configuración exterior ni los derechos de otros propietarios, y le obliga a comunicarlo a quien represente a la comunidad antes de las obras. Cualquier cosa que afecte a elementos comunes, como la bajante o la estructura, necesita el acuerdo de la comunidad. En los Países Bajos, la escritura de división horizontal y las normas de la VvE deciden qué requiere aprobación; las obras en desagües comunes, tuberías de suministro, muros de carga o forjados normalmente la requieren, y algunos edificios fijan requisitos acústicos para los nuevos acabados de suelo, algo importante en una zona húmeda alicatada. Preparamos planos y una descripción clara de las obras para la junta de la VvE o el administrador de fincas.
Tuberías viejas, materiales ocultos y ventilación
Detrás de los azulejos de un baño antiguo suele haber más historia de lo esperado. En España, las bajantes o placas antiguas de fibrocemento pueden contener amianto, y solo las empresas inscritas en el RERA con un plan de trabajo aprobado pueden retirarlas. En los Países Bajos, las tuberías de plomo de agua potable aparecen sobre todo en edificios anteriores a 1960, y el Gobierno aconseja a los propietarios localizarlas y sustituirlas. Las viviendas neerlandesas construidas antes de 1994 pueden contener amianto; antes de reformar suele exigirse un inventario realizado por una empresa certificada, y la retirada se notifica al municipio con antelación. Durante la reforma sustituimos los desagües y las tuberías de suministro antiguas del baño, y añadimos extracción mecánica al exterior, para que la humedad de un baño profundo y caliente nunca llegue a la fábrica de ladrillo, la madera o el yeso antiguos.
Entrada de materiales y desarrollo del proyecto
Las escaleras del Eixample, los edificios de Madrid sin ascensor y las empinadas escaleras neerlandesas convierten la entrega en parte del diseño. Medimos escaleras, puertas, ascensores y ventanas durante la visita técnica. Una bañera puede entrar por la escalera, por piezas, por un balcón o por una ventana con la viga de izado de una casa de los canales o con un elevador de mudanzas, y una bañera de hinoki puede fabricarse a medida para que quepa. Cuando un elevador necesita ocupar espacio en la calle, coordinamos los trámites municipales. Un ingeniero japonés dirige el proyecto desde la visita técnica hasta la entrega, se fotografía cada capa oculta y las zonas húmedas se someten a una prueba de estanqueidad de 24 horas antes de alicatar. Los precios orientativos de un baño japonés parten de 24.000 € IVA incluido; en los edificios antiguos varían mucho, así que recibes un presupuesto cerrado tras la visita técnica, con el tiempo de licencias incluido en el calendario.


